Fundación Trilema | Competencia Espiritual
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Competencia Espiritual


Las competencias pueden servirnos para liberarnos de la esclavitud de currículos poco relevantes en la sociedad del conocimiento, y así introducir o priorizar aprendizajes que nos parecen imprescindibles para el desarrollo integral de la persona. Entre esos aprendizajes, están aquellos que estimulan el crecimiento espiritual de todos nuestros alumnos.

Desde la experiencia educativa y la investigación, nos atrevemos a proponer 5 indicadores o rasgos a desarrollar en nuestra tarea educativa.

Como otros antes que nosotros, nos resistimos a abandonar la apuesta por ayudar a crecer aquello más sublime en el ser humano y que, a la postre, nuestra experiencia y nuestra historia han contribuido a convertirlo en patrimonio espiritual de la humanidad (Fides et Ratio 4).

  1. Apertura al mundo interior:

    Profundizar en el  conocimiento personal y la autoconciencia, y establecer desde ella los ejes dinámicos de la propia existencia.
  2. Reconocimiento del Misterio:

    Reconocer el misterio como envoltura de la realidad, apertura hacia el conocimiento y dato interpretativo del acontecer personal y social.
  3. Comprensión de lo sagrado y lo valioso:

    Identificar los elementos constitutivos de lo valioso y lo sagrado, y situar en su ámbito realidades y valores individuales y colectivos.
  4. Búsqueda de significado y construcción de un sistema de creencias:

    Estructurar las creencias que forman parte de su vida, analizando las que son propias y las heredadas por la tradición familiar y socio-cultural.
  5. Gradualidad de la vinculación afectiva:

    Desarrollar la gradualidad de la vinculación afectiva y la necesidad de su realización, como nexo de unión entre él/ella mismo/a y otras personas e instituciones.

¿Qué hacer para que algunas clases tengan 'alma'?